sábado, 3 de enero de 2009

El Juego del Solitario.

Algo de Historia.
La mayoría de los autores creen que el Solitario fue inventado en Francia, durante el siglo XVII por un noble encarcelado en régimen de aislamiento riguroso en la Bastilla. De ahí pasó a Alemania e Inglaterra dónde se popularizó muchísimo en la época victoriana, modificándose además en la variante inglesa de 33 agujeros, más conocida hoy que la original de 37 agujeros.

La primera referencia escrita que se tiene del solitario se debe al gran matemático Gottfried W. Leibnitz que decía de este juego que servía para perfeccionar el arte de pensar. Después de él otros grandes matemáticos como Puig Adam, Miguel de Guzmán se interesaron por él ya no sólo como mero entretenimiento lúdico sino como herramienta aprovechable en clase de matemáticas.


Material y Reglas del juego.

  • Tablero: El tablero del solitario consta básicamente de una cruz griega de brazos iguales formada por casillas, depresiones o agujeros alineados de tres en tres, tanto vertical como horizontalmente. Esto hace un total de 33 posiciones en el modelo inglés y 37 en el modelo francés.
  • Fichas: Si las fichas del tablero son depresiones, las fichas son bolas; si son agujeros, las piezas son clavijas que encajan en ellos.
  • Reglas: El juego se inicia con las fichas colocadas en todas las casillas excepto una, que suele ser la central. El objetivo del juego es mediante una serie de "saltos" eliminar todas las fichas del tablero excepto una, que casi siempre suele ser la misma que la casilla que estaba vacía al principio del juego. Por salto se entiende el mover una ficha en línea recta sobre cualquier ficha adyacente para aterrizar sobre la siguiente casilla vacía, en sentido izquierdo-derecha o arriba-abajo, nunca en diagonal. La ficha sobre la que se ha saltado se retira del tablero. Una sóla ficha puede continuar en una cadena de saltos conectados tanto como sea posible dar esos saltos. Dicha cadena se cuenta como un sólo movimiento.

Los Secretos del Juego.

Para resolver el Solitario, los matemáticos que lo han estudiado han tratado de buscar sus secretos a partir de una serie de conocimientos, no a partir de una búsqueda basada en el azar o por ensayo-error. Ello ha supuesto, principalmente la utilización de aspectos tales como el grupo conmutativo de Klein o el análisis de las equivalencias entre las diversas posiciones de las fichas para lograr una prueba de posibilidad o imposibilidad de la solución. También a la hora de buscar estrategias de resolución han usado aspectos tales como la simetría en el tablero, en la disposición de las fichas y en sus movimientos. Así como nociones de combinatoria elemental.

2 comentarios:

Serendy dijo...

Puedo aseguraros que es emocionante. A mi me lo regaló mi padre que lo compró en Argel, donde decían que era originario de los árabes. Lo tengo desde hace 20 años y ahora ya juegan mis hijos. Forma parte de mi vida.

José Luis Ruiz Fernández dijo...

Gracias por el comentario, la verdad es que superentretenido. A mi también me encanta